miércoles, 20 de marzo de 2013

LA ESPERANZA


Había una vez, según la mitología griega, una mujer llamada Pandora. Pandora, o la “portadora de todo” (pan, quiere decir, todo y doros, quiere decir, llevar), era una mujer hecha de barro y agua por orden de Zeus rey del Olimpo y dotada por los demás dioses de todas las virtudes y algunos defectos.
Pandora era bellísima, inteligente, trabajadora, hábil, astuta, tierna, quisquillosa, sensible, fuerte y … curiosa.
Zeus le regaló a Pandora, como dote de casamiento, una preciosa caja que bajo ninguna circunstancia se debía abrir. Y Pandora se casa con Epimeteo. Un día, aburrida, incapaz de reprimir su curiosidad, abre la misteriosa caja. De la misma salen todos los males que aquejan a este mundo, la muerte. la enfermedad. el dolor, la guerra, la miseria…. Desesperada, sin éxito, Pandora intenta meter los males de vuelta en la caja, y no puede. Los males se escapan, se multiplican , se dispersan entre los hombres. No volverán nunca más a la caja. Desolada, Pandora descubre que algo ha quedado en el rincón más oscuro de la caja, chiquita, solitaria, pero llena de vida, está…

LA ESPERANZA

Desde entonces, desde siempre, a pesar de todo, ¡está la esperanza!

Antoine de Saint-Exupéry

“What is essential is invisible to the eye.”