miércoles, 7 de noviembre de 2012

Los faros...

Desde que el hombre descubrió los mares, la tierra perdió sus infinitos, entonces, el camino se amplió de golpe, cuando este comenzó a surcar las aguas.
¿ Qué hubiera sido de los navegantes sin aquellas luces que los guiaran?.
En el principio,cuando las cartas aún  no estaban escritas y faltaba plasmar las rutas, los marinos, debieron mirar hacia el cielo y buscar entre las constelaciones, ya que eran ellas las que habrían de guiarlos. Pues siempre, eran y son las estrellas las que marcan los rumbos...
En el Mediterráneo, desde hace mucho tiempo, se valoraron  los faros, algunos de ellos, se convirtieron en  emblemáticos.
Uno fue famoso el faro de Alejandria, que por estar situado en la isla de Pharos, diera el nombre a los faros de las lenguas romances.
Y hallábamos al "faro del conocimiento", también de Alejandría, que nos guiara en el aprendizaje, puesto  que en esta ciudad estaba su  famosa Biblioteca.
Ya que hablamos de Mediterráneo, hubo otro faro, "el de los navegantes", inmenso,enorme,  el Coloso de Rodas que  mostraba el rumbo adecuado, evitando restingas, piedras, bancos de arena e impidió que se formaran  infinitos cementerios de barcos...
Extraña  paradoja la de aquellos que buscan derroteros, tener que ver el cielo y guiarse con luces para andar las aguas...
Ya se sitúen las luces, a  a babor o estribor, en proa o en popa, ellas marcan el recorrido del navío, silenciosamente.
Los faros; sus destellos y sus rayos, cual familiares brazos, los protegieron siempre y aquí en el sur del Continente Americano, adonde  no llegaban más  que los valientes, existe aún un faro austral, muy sofisticado, exótico quizás por lo lejano...
El mítico faro de  Magallanes que cuidaba a aquellos que venían hasta "el fin del mundo y aún sigue cuidándolos...."
Faros, luces titilantes,  son calladas y firmes sus señales, que deben ser leídas, ya que desde siempre, indican el camino, nos guían y nos ayudan a no perder el rumbo de la travesía...

Bs.As.07-11-12 Alu C.G.Maveroff P.Peyrán.-

Antoine de Saint-Exupéry

“What is essential is invisible to the eye.”