Entonces yo vivía en un mundo y ellos en otro que no era el mío. El mundo de ese tiempo talli en el este tenía otro ritmo, era mas lento pero no por ellos. Me parece recordar ahora que la vida en Varsovia en ese entonces allí era más simple. Los días eran mas rutinarios no habia tantas ofertas ni tantas distracciones ¿Como te explico? las flores crecían en los jardines de la ciudad en las llamadas quintas familiares. En ellas cada familia plantaba lo que podía, eran sus tesoros poder tener tulipanes, margaritas o bien Koper para darle perfume y sabor alas comidas, pepinos para luego poder tenerlos en frasco, Era todo más simple y al mismo tiempo mucho mas complejo más difícil para la mayoría, unos poco tenían posibilidad de comprar en negocios que acetaban dólares, bueno era así porque los dólares casi no se conseguían. Recuerdo cuando me recibió Jurek en el aeropuerto y de allí fuimos al departamento en Varsovia la avenida Zwirki i Viguri,i era similar a la avenida general Paz de Buenos Aires pero me parece que solo era similar su trazado y su arboleda porque parecía un camino recién construido no tenía una sola propagada, no había carteles, eso me distrajo y me hizo pensar que estaba llegando a una ciudad que se había mantenido igual que cuando terminó la guerra o mejor dicho a la época en que con muchísimo trabajo y sacrificio los habitantes de la ciudad destruida casi en su totalidad por los nazis había resurgido entre los edificios y monumentos destruidos. Esta ciudad era entonces un testimonio de la destrucción producida por la guerra y la reconstrucción fruto de la identidad y el esfuerzo de un pueblo, nunca olvidare la modesta forma de vida y la dignidad con la que afrentaban cada día enfrentando un clima muy exigente, una política muy restrictiva con gran sufrimiento..También vi lo que puede la esperanza, lo que se puede engañar a las gentes ¨espejitos de colores¨me decía años ,mas tarde mi amiga Ela, ese¨era el tiempo de la caída del muro de Berlin¨en ese entonces allí se vendían ilusiones al por mayor y como diríamos en Buenos Aires, los polacos ¨compraban buzones¨muy fácilmente. Creo que el 85% de la ciudad estaba como cuando se reconstruyó después de la guerra. La gente estaba muy ocupada en sobrevivir no tenia tiempo para malgastarlo en compras además las ofertas eran pocas y casi siempre repetidas. Me llamo la atención que no había florerias, como dije antes las flores que a los polacos les gustan mucho eran todas cultivadas en sus quintas familiares.Tambien me parecio muy raro cuando fui a Zakopane (al las montañas al Tatri) ver en el campo las vacas descansando al sol con una cadena atada al cuello y a un clavo en el suelo tal vez para que no se escapara era algo que no entendía pensando en las vacas en las campos argentinos que deambulan todo el dia casi sin detenerse, no están atadas ese desplazamiento hace que su carne sea tan buena. Asi vi a esta gente hace mas de treinta años cuando visite Polonia por primera vez, esa gente estaba atada, como la vaca que vi en el campo y llamó mi atención, entonces en la ciudad los polacos estaban atados casi prisioneros, los únicos polacos que en ese tiempo me parecieron libres fueron los campesinos. Trabajaban al sol, libres, decidiendo que hacer y cómo hacerlo. Los de la ciudad eran esclavos que no podían decidir nada.
Ale, 02-07-26 Buenos SAires.